Una oración principal del pueblo judío se conoce como el SHEMA y declara lo siguiente
Escucha, OH Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.
(Éxodo 6:4-5)
Hay una receta vieja de caldo de conejo que comienza con la siguiente frase, “ Primero- atrapar el conejo”, el cocinero supo poner lo primero, primero. Eso es lo que hacemos cuando establecemos prioridades. Pones las cosas que deben de ir en primer lugar en su lugar apropiado. Cuantas veces hemos declarado que Dios es nuestra prioridad o que El viene primero en nuestras vidas, pero nuestras acciones, reacciones, actitudes, pensamientos y palabras muestran todo lo contrario. Somos como el pueblo que Jesús se encontró cuando camino la tierra,
“ESTE PUEBLO CON LOS LABIOS ME HONRA, PERO SU CORAZON ESTA MUY LEJOS DE MI”
(Mateo 15-8)
Honrar a Dios debe ser nuestra primera prioridad como hijos de El. honrar a Dios básicamente significa obedecerlo en toda área de nuestras vidas y dejar que Sus caminos y pensamientos sean los nuestros. Rendir nuestra voluntad a El y dejar que el Maestro sea el maestro de nuestras vidas.